Antón firma un contrato indefinido y empieza a trabajar en Milongas, restaurante especializado en parrilladas
- Después de un mes de prácticas, pasa a formar parte de la plantilla estable
En 2026, la vida de Antón cambió. A finales de enero, recibió la oportunidad de realizar prácticas en el restaurante Milongas, situado en el centro comercial A Laxe. Tras un mes demostrando aptitud y actitud, el 2 de marzo firmó un contrato indefinido que reafirma lo que él ya sabía: su mejor virtud es el trato personal: “lo que más me gusta es servir a los clientes”.

Durante el turno de mediodía, Antón realiza tareas de auxiliar de tienda. Se encarga de preparar el restaurante antes su apertura, montando la terraza. Además, realiza otras tareas como disponer las paneras para que sus compañeros/as pongan pan en la mesa; los platillos para salsas como el chimichurri; revisar que toda la loza está perfecta al salir del lavavajillas y en caso necesario repasarla; o hinchar globos para los niños/as que visitan el restaurante a la hora de comer.
Una vez abre que el restaurante está abierto al público, realiza tareas de camarero, poniendo en las mesas el pan o la comida cuando sale un servicio. Durante el servicio, tiene la oportunidad de aprender de sus compañeros/as, para garantizar que la ejecución de las tareas es perfecta. Como él mismo reconoce, “estoy muy contento, espero estar toda mi vida”. Al preguntarle por qué, lo tiene claro: “me siento muy apoyado, creo que confían mucho en mí y me enseñan cosas nuevas. Me enseñan cómo se hace. Me siento feliz”.

Durante este tiempo, Antón ya tuvo ocasión de enfrentarse a las primeras dificultades: tareas que cuesta más aprender, o que cuestan más físicamente. ¿Cómo lo soluciona? “con esfuerzo y dedicación. Esforzándome.” Sus objetivos para el futuro son, sin duda, una motivación. Reconoce que tener trabajo es importante para ser autónomo y cumplir su sueño: “tener una casita cerca de la playa, con vistas al mar. Para eso me gustaría trabajar más tiempo. Estoy a la hora de comer y luego me voy”.

Desde Down Vigo deseamos a Antón la mejor de las suertes en esta nueva etapa profesional y agradecemos a Milongas su compromiso con la inclusión laboral de las personas con Síndrome de Down y diversidad intelectual.
