Alumnado de Down Vigo y del Grado en Educación Primaria de la UVigo comparten proyecto aplicando la metodología de aprendizaje-servicio
- El objetivo es afrontar conjuntamente los obstáculos para el aprendizaje de las matemáticas
- Alumando del servicio de Formación participó en actividades centradas en la aplicación en la vida diaria
En el marco de un proyecto promovido por tercera vez por la profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte Marta Pérez junto a Down Vigo, doce estudiantes del Grado en Educación Primaria de la UVigo diseñaron y pusieron en práctica una serie de actividades dirigidas a dotar a un grupo de ocho alumnos/as del área de Formación de una serie de habilidades básicas de cálculo matemático.

A través de propuestas como juegos o la recreación de un mercado, esta iniciativa busca acercar a estos jóvenes con síndrome de Down y diversidad intelectual a las aplicaciones cotidianas de las matemáticas, partiendo de una evaluación inicial orientada, como señala Pérez, “a intentar encontrar dónde pueden estar los obstáculos o dificultades para el aprendizaje” en este campo.
Desarrollada con la metodología de aprendizaje-servicio, con la que las y los estudiantes adquieren las competencias propias de su titulación a la vez que colaboran con entidades y colectivos, se trata de la octava edición dunha iniciativa que lleva a los/las estudiantes a “vivir una experiencia enriquecedora e inclusiva”, como señala Antía Vaamonde, responsable de Formación de Down Vigo. Por una parte, porque permite a los alumnos y alumnas trabajar en una “materia que es de gran importancia para su autonomía personal”, y hacerlo además “aprendiendo entre iguales, y eso, sin duda, es algo motivador”. Al mismo tiempo, añade, se trata de una propuesta que posibilita a los futuros e futuras docentes que se forman en la facultad “conocer a través de la experiencia directa cómo es enfrentarse a un alumnado con dificultades de aprendizaje”.

De la evaluación inicial a hacer la compra en una gran superficie
Divididos en seis grupos, integrados tanto por alumnado de la facultad como de Down Vigo, el trabajo en este proyecto arrancó con una primera sesión dirigida a “hacer una evaluación previa”, explica Pérez. Su objetivo era “intentar encontrar, a partir de una serie de actividades, dónde están los obstáculos, las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas, siempre relacionadas con su aplicación en la vida diaria”. A partir de esta valoración, la segunda sesión de trabajo estuvo dedicada a “intentar reforzar las partes en las que se concentran esas actividades”, a través de una serie de actividades o juegos pensados para trabajar acciones y situaciones concretas, poniendo el foco en las aplicaciones cotidianas de las matemáticas.
La siguiente propuesta fue “poner todo eso en contexto” a través de la recreación de la facultad de un “mercado”, en el que el alumnado de Down Vigo debía realizar una serie de compras. Con ese propósito, a cada participante se le asignaba un “rol de vida”, con un salario y una serie de actividades determinadas, que nos llevaban tanto a comprar alimentos, medicinas o ropa como a ir al cine o contratar un viaje. Finalmente, esta iniciativa incluida en las actividades de la materia Recursos para o ensino das matemáticas se completaba con la realización de una compra en una gran superficie, a la que las e los estudiantes de Down Vigo acudían con un presupuesto determinado y una lista de productos que debían adquirir.
Esta iniciativa continuará en el segundo cuadrimestre, en el marco de la materia Dificultades na aprendizaxe das matemáticas, del máster en Investigación e Innovación en Didácticas Específicas para Educación Infantil y Primaria. En este caso, explica Pérez, centrándose ya en propuestas “en las que trabajamos más en concreto sobre las dificultades” para el aprendizaje en este campo.
Un grupo que repite participación
Como explica Vaamonde, se trata de la tercera edición en la que este grupo de alumnas e alumnos de Down Vigo toma parte en una experiencia “muy positiva y enriquecedora”, en la que el hecho de que conozcan el proyecto “nos ayuda mucho, debido a que ya tienen interiorizada la estructura de trabajo, lo que permite obtener mejores resultados”. Se trata, en concreto, de ocho personas que se formaron los dos últimos años en el Programa para o Emprego e a Vida Autónoma de la Universidade de Vigo e actualmente continúan su formación en un curso de Especialización promovido por la propia entidad, que se lleva a cabo en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Vigo. Al mismo tiempo, este proyecto los lleva cada curso a compartir experiencias con diferentes de universitarios e universitarias, lo que “permite encontrarnos siempre con un grupo muy motivado y con gran interés de aprendizaje”, reconoce.
